California combate dos de los peores incendios forestales de su historia

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California registra en los últimos días los segundo y tercer incendios forestales más grandes de su historia. Unas 100.000 personas han sido evacuadas, una vez que el fuego ya alcanzado a 445.000 hectáreas en el Estado.

La situación podría agravarse en las próximas horas debido a que los centros meteorológicos estiman que se presentarán tormentas eléctricas sin lluvia y con fuertes vientos, que harán más difícil que el fuego ceda. Al menos seis personas han muerto desde la semana pasada, cuando comenzaron las llamas.

Uno de los incendios arde en la zona vitivinícola de Napa, en los condados de Sonoma y Lake, donde se estima que 130.000 hectáreas ya han sido afectadas. Mientras que el segundo, con una magnitud de casi 137.500 hectáreas, se registra al este de San José, en los condados de Santa Clara, San Joaquín y Alameda, donde el humo ha llegado hasta la región de Silicon Valley. Los bomberos han informado que un 10% del fuego se encuentra controlado.

Estos dos incendios apenas forman parte de los 585 registrados durante este verano en el Estado de California. Las autoridades señalan que un 96% de los miembros del Departamento de Bomberos están dedicados a sofocar las llamas forestales porque, además de estos dos grandes focos, existen una decena más todavía activos en el norte y la costa.

“Las condiciones atmosféricas no han terminado siendo tan críticas como nos temíamos, lo que es bueno. Nos han dado una oportunidad para lograr mucho progreso”, dijo este lunes el jefe de operaciones del Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios del Estado, Mark Brunton.

El gobernador de California, Gavin Newsom, declaró el fin de semana el estado de emergencia. “Si no creen en el cambio climático, visiten California”, escribió Newsom en su cuenta de Twitter con una foto área de los incendios.

El presidente Donald Trump aprobó el domingo la declaración de desastre y el envío de miembros de la Guardia Nacional y el Ejército para ayudar en las tareas de sofocación del fuego y la evacuación de las localidades afectadas.

Con el avance de las llamas, también ha comenzado el desplazamiento del humo hacia los centros urbanos. La preocupación entre los habitantes en ciudades como San Francisco y San José es que la contaminación del aire represente una atenuante ante el avance de la pandemia del coronavirus.

Según investigadores de la Universidad de California en San Francisco, la inhalación de humo debilita el sistema inmunológico y vuelve al cuerpo humano susceptible de adquirir enfermedades, entre ellas la covid-19. Además, de que puede afectar a personas con enfermedades respiratorias previas.

 

Con información de El País

 

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