Policía argentina reprime manifestación en Buenos Aires

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Una operación policial impactante, con desplazamiento de vehículos, de motos con efectivos fuertemente armados y uniformados de la infantería con escudos, dispararon gases lacrimógenos e irrumpieron violentamente esta tarde en la manifestación de miles de integrantes de movimientos sociales, que comenzaban a acampar ante el Ministerio de Desarrollo Social, con un saldo que dejó varios heridos.

Antes, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich le advirtió a los manifestantes: “Si tienen hambre vayan a los comedores”, a pesar de que en los últimos días se denunció que estos están totalmente desbordados por la emergencia social que vive Argentina.

El gobierno cerró una línea de subterráneos (metro), para impedir que los integrantes de las organizaciones sociales se desplazaran hasta el centro porteño. Hubo otros obstáculos, pero las columnas comenzaron a llegar instalando ollas populares en reclamo de aumentar las partidas de alimentos en 50 por ciento para los comedores comunitarios y la apertura de programas sociales.

Dijeron que de no haber respuesta instalarían pequeñas carpas frente a Desarrollo Social. La mayor parte de la columna ocupó tramos de las Avenida de Mayo y 9 de julio, donde se toparon con el operativo policial lo que puso en tensión a la zona del centro de esta capital.

Los manifestantes decidieron quedarse para apoyar este jueves a los diputados que debatirán la ley de emergencia alimentaria, ya que el gobierno de Mauricio Macri, la consideró “innecesaria”, pero por ahora fuerzas policiales están impidiendo la presencia de los organismos.

Macri pide sacrificios a industriales

El presidente Mauricio Macri pidió a los industriales que entreguen a sus trabajadores un bono de cinco mil pesos, que “hagan un sacrificio como hicieron todos” y la respuesta no se hizo esperar.

Dirigentes de las Pequeñas y Medinas Empresas (Pymes) le recordaron que han cerrado 27 mil empresas por las políticas gubernamentales y que actualmente no tienen donde pedir créditos y las empresas que están en pie, se sostienen en condiciones de “agonía”.

Responsabilizaron al mandatario por haber dejado todos estos años, la suerte del país en manos de la “timba financiara” señalando, entre otros factores, el pago de intereses de hasta 86 por ciento de los bonos Leliq.

“Cada día que falta para las elecciones de octubre y lo que después hay que esperar hasta que asuma el nuevo gobierno, el 10 de diciembre será un verdadero calvario, mucho más graves por supuesto para los millones que están en la indigencia y para las industrias y otros sectores a los que este gobierno destruyó sistemáticamente”, sostienen dirigentes empresariales.

Fuente: La Jornada

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